Pasar al contenido principal

ES / EN

Kuehne + Nagel y el desafío de enviar motores de aviones en Latinoamérica ante la escasez de materiales y trabajadores calificados
Lunes, Febrero 26, 2024 - 18:00
Fuente: Kuehne + Nagel

Carlos Rodríguez Govea, gerente de logística aeroespacial de la compañía alemana en la región, revela cómo los altos costos de fabricación y envío de los motores de aeronaves son solo la punta del iceberg en un sector poco explorado.

Por naturaleza, la logística es una actividad compleja por la necesidad de que varios actores intervengan para formar una cadena de suministro eficiente. Partiendo de esta premisa, la logística aeroespacial conlleva un desafío aún mayor al centrarse en el transporte de motores y equipos de aeronaves. Uno de los participantes de este sector es Kuehne + Nagel (KN), multinacional alemana con operaciones en más de 100 países y una presencia notable en Latinoamérica.

Bajo un contexto donde los problemas operativos en el envío de motores demandan tiempo valioso, la empresa ha lanzado el sistema KN  Engine Chain. Supone una solución integral para cadenas de suministro diseñada para los motores de aviones. Entre otras condiciones, el proceso ofrece un seguimiento de envíos e intervenciones proactivas con la meta de garantizar una entrega dentro del plazo establecido. Así, los motores se transportan de forma segura a través de una respuesta certificada. 

“Usualmente, las aeronaves modernas ocupan dos motores por temas de eficiencia. Estos representan un costo total que puede ascender al 40 o hasta el 50% del valor total del avión. De esta forma, los motores son los bienes más costosos y que a su vez, requieren mayor atención y cuidado”, declaró Carlos Rodríguez Govea, gerente regional de negocios en logística aeroespacial para Latinoamérica de KN para AméricaEconomía.

Para formular el modelo Engine Chain, Rodríguez sostiene que tomaron en cuenta dos factores importantes. En primer lugar, el marco legal que establecen las entidades reguladoras de la aviación en los países latinoamericanos. Aunque el punto más importante son los protocolos que delinean cada fabricante de transporte aéreo para sus envíos. Posteriormente, la compañía designa equipos especializados en cada fase de entrega, basándose en los manuales de los clientes. Como muestra del tipo de equipos que se entregan en estas operaciones, un solo motor de un Airbus A320 puede costar entre US$ 8 y 12 millones, según Rodríguez.

Por otro lado, la logística aeroespacial en Latinoamérica ha experimentado una recuperación más rápida que en otros continentes como Asia. Áreas como el mercado doméstico de Brasil han encabezado esta tendencia que no ha estado exenta de altibajos. Quizás el más notorio es la falta de personal calificado. “Para la aviación necesitas técnicos de mantenimiento, capacitados con estudios, pero más allá de ese ámbito, se debe probar que funcionen en el campo. Esa mano de obra laboral escasea actualmente”, lamenta Rodríguez.

Un déficit más alarmante es el de materias primas. Resulta que los componentes de los motores de aviación deben disponer características específicas: ser aleaciones livianas fabricadas con elementos raros a nivel mundial como el titanio. Y una vez conseguidas las fórmulas, se vuelve al problema inicial: la falta de mano de obra calificada para fabricar los motores. En este escenario arduo, Rodríguez señala que existe una gran interrogante en el mundo de la logística aeroespacial: ¿a qué se deben enfocar los fabricantes de partes y piezas?

Hay dos caminos a seguir: enviar los componentes fabricados a las líneas de producción de aviones nuevos o llevarlos a las flotas de aviones que actualmente vuelan. El inconveniente es que no hay suficientes piezas para ambos sectores y allí surge el dilema de cómo suplir la demanda sin que el otro mercado caiga en la escasez. Asimismo, aunque haya suficientes piezas fabricadas, ubicar la específica para cada aeronave también es un desafío. 

“Los aviones suelen estar compuestos por más de cinco millones de partes. Debido a razones prácticas, las aerolíneas no disponen de un stock room con repuestos de cada pieza. Porque financieramente deberías tener un músculo gigante para contar con uno, ya sea en Perú o Brasil, para cubrir todas las partes que componen los aviones. Pero si eventualmente te sucede algo con una pieza rara, debes buscar a nivel mundial para ver donde está disponible”, sostiene Rodríguez. A partir de esta problemática, KN suele intervenir para localizar las piezas necesarias y organizar los traslados, normalmente por vía aérea. 

Por otra parte, para centralizar las operaciones, la compañía ha desarrollado la plataforma MyKN que posee como novedad un sistema de cotizaciones instantáneas en los envíos de mercancías. Además, permite reservas y la accesibilidad de gestionar documentos asociados al embarque: desde facturas comerciales hasta declaraciones de posibles mercancías peligrosas. Como detalle adicional, la plataforma arroja reportes sobre los tiempos y condiciones del envío de motores, lo que permite a los clientes obtener estadísticas a largo plazo.

“Contamos también con un seguimiento en vivo que instala dos rastreadores en el motor del avión. Uno de ellos va en el engine stand, donde reposa el motor cuando se baja de la aeronave. Y otro lo colocamos en el engine bag, la cobertura que se le coloca al motor para cubrir y que no quede expuesto a la intemperie”, explica Rodríguez. 

Estos dispositivos funcionan con un sistema de geolocalización mediante antenas celulares y GPS. A su vez, transmiten la señal y pueden capturar qué factores pueden afectar al motor durante su transporte como la temperatura y la humedad.. La aerolínea cliente puede obtener dichas características ni bien reciba el motor encargado. 

Entre las últimas novedades de la empresa, resalta la distinción del Grupo Laureate por la creación de Sustainable Engine Alliance, un nuevo modelo de suministro que apuesta por la sostenibilidad. Para lograr el objetivo, KN se alió con SR Technics y Atlas Air, este último un proveedor que realiza mantenimiento a motores de diversas líneas aéreas.  “Consiste en realizar un transporte limpio para ti mediante un flete limpio que no use combustibles fósiles. Sabemos que un modelo como éste tomará mucho tiempo en despegar, pero creo que hemos dado un paso muy temprano en la industria”, reflexiona Rodríguez.

Autores

Sergio Herrera Deza