En estos días, a raíz de las voces de distintos expertos en el marco del Día Mundial del Agua, no podemos dejar de destacar el rol que cumplen los glaciares, como reservas fundamentales de agua para el planeta, y la necesidad urgente de su protección. Nuestro país alberga el 76% de los glaciares de Latinoamérica, constituyendo reservas estratégicas de agua y actuando como indicadores del cambio climático.
El calentamiento global ha acelerado el derretimiento de los glaciares en todo el mundo. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), desde el año 2000, los glaciares han perdido un promedio de 273.000 millones de toneladas anuales, con una aceleración notable en la última década. Estos gigantes de hielo no solo son fundamentales para el equilibrio de nuestros ecosistemas, sino que también garantizan el suministro de agua potable, sustentan la agricultura y mantienen la biodiversidad.
Su acelerado derretimiento, con tendencia a su desaparición, amenaza la seguridad hídrica de millones de personas y podría provocar desastres naturales como deslizamientos de tierra y avalanchas. Chile ha avanzado en la creación de políticas para la protección y conservación de glaciares, reconociendo su valor estratégico. Sin embargo, es crucial fortalecer y aplicar efectivamente estas normativas, asegurando que se priorice la conservación de estos ecosistemas frente a actividades que puedan comprometer su integridad.
Para enfrentar esta realidad, es esencial implementar sistemas de monitoreo efectivos que permitan comprender y mitigar el retroceso glaciar. Actualmente, la Dirección General de Aguas (DGA) del MOP, de Chile administra una red de 96 estaciones de monitoreo de glaciares. Con una inversión histórica anunciada recientemente, se proyecta aumentar esta red en un 68% para el año 2030, sumando 65 nuevas estaciones.
Otros países también han avanzado en la implementación de estaciones de monitoreo glaciar. Bolivia, por ejemplo, ha instalado sensores automáticos en las cuencas glaciares para elaborar modelos hidrológicos y calcular el balance de masa de cada glaciar. Perú, por su parte, ha inaugurado el primer Centro de Monitoreo de Glaciares y Ecosistemas de Montaña en Huancayo, en la región de Junín, con el objetivo de generar evidencias sobre el impacto del cambio climático en estos ecosistemas.
La comunidad internacional ha reconocido la gravedad de la situación. La ONU ha declarado 2025 como el Año Internacional de la Conservación de los Glaciares, buscando sensibilizar sobre el peligro que conlleva su desaparición y la necesidad de promover acciones para su protección.
Desde Pacto Global, felicitamos a los científicos que trabajan en su estudio y conservación, y hacemos un llamado a todos los sectores de la sociedad chilena a apoyar los esfuerzos en la protección de nuestros glaciares. Su conservación es esencial para garantizar un futuro sostenible, preservar nuestra biodiversidad y asegurar el bienestar de las generaciones venideras.