
Erlan Melgar, líder del sector transporte del este de Bolivia, advierte que la escasez de combustible paralizaría la cosecha de soya y afectaría la exportación de granos.
La Cámara del Transporte del Oriente de Bolivia alertó que al menos 15.000 transportistas enfrentan un colapso operativo debido al desabastecimiento de diésel en Santa Cruz, situación que amenaza con paralizar el traslado de granos a centros de acopio y su posterior exportación.
Erlan Melgar, dirigente del sector, advirtió que, sin combustible, la cosecha de soya, estimada en 2,5 millones de toneladas, y otros cultivos como sorgo y maíz podrían verse seriamente comprometidos.
“Sin diésel, no hay condiciones para trabajar. Si los productores no cosechan, ¿qué vamos a transportar nosotros?”, cuestionó Melgar, en contacto con Unitel. Criticó la falta de acciones concretas del Gobierno de Luis Arce para garantizar el abastecimiento.
DIÉSEL
El dirigente aseguró que el sector agroindustrial, responsable de generar empleos y divisas, está al borde de un paro técnico. “¿Qué esperan? ¿Que nos vayamos del país? No nos vamos, pero exigimos que el Gobierno priorice al trabajo y no cierre las fuentes económicas”, enfatizó.
La crisis se agrava en medio de largas filas en surtidores de provincias cruceñas, donde los transportistas compiten por litros limitados de combustible mientras se acerca el pico de la cosecha de verano.
Según Melgar, mover la producción de soya requerirá toda la flota disponible de 15.000 camiones, vehículos que hoy permanecen inactivos u operan a media capacidad por la escasez.
El desabastecimiento no solo impacta en la logística, sino también en la seguridad alimentaria. “Si no resolvemos esto, no habrá granos para exportar ni para el mercado interno”, alertó el dirigente, recordando que Santa Cruz aporta el 70% de los alimentos que consume Bolivia.
Por ello, los productores y transportistas exigen al Gobierno de Arce cumplir con los compromisos de suministro y evitar que la falta de diésel se convierta en un cuello de botella para la economía nacional.
La advertencia es clara: sin combustible, no hay cosecha, ni transporte, ni divisas. Melgar recalcó que el tiempo es uno de los factores más importantes para el sector productor, por lo que se podría poner en riesgo la cosecha y los ingresos del agro.