
El Ministerio de Energía y Minas de Ecuador detalla acuerdos negociados con el consorcio Sinopetrol para la delegación del campo petrolero.
Uno de los beneficios que el Ministerio de Energía y Minas de Ecuador detalla que se tendrán al delegar la operación del campo petrolero Sacha es la creación de más de 1.000 empleos directos, y en ello anota “la incorporación del 80% de los trabajadores de EP Petroecuador al proyecto luego de pagar sus indemnizaciones por ley, entrarán a la nueva compañía contratista”.
Esta cartera del Estado ecuatoriano adjudicó este campo el 28 de febrero pasado, y este lunes, 3 de marzo, aclaró que para la firma del contrato faltan cumplir otros pasos y que se concretarán después de que Sinopetrol —consorcio que presentó la propuesta y fue aceptada— realice el pago de la prima de US$ 1.500 millones.
El plan de desarrollo para Sacha contempla:
- La recuperación de 372 millones de barriles de petróleo en los próximos 20 años, superando en 104 millones de barriles la proyección de Petroecuador.
- Una inversión de capital de US$ 1.716 millones.
- Proyecta un incremento de la producción de 75.000 a más de 100.000 barriles diarios en un periodo de tres años.
- Un retorno de US$ 6.314 millones en valor presente neto (VPN), incluyendo la prima de entrada.
- Una renta o beneficio petrolero para el Estado del 82%.
- Inyección de más de US$ 5.000 millones a la economía nacional.
- Creación de más de 1.000 empleos directos, con la incorporación del 80% de los trabajadores de Petroecuador al proyecto luego de pagar sus indemnizaciones por ley, entrarán a la nueva compañía contratista.
- Reducción de 20.000 toneladas de CO₂ en emisiones de gases en producto de uso de mecheros.
- Generación de 90 megavatios de energía eléctrica.
Además, dentro de su compromiso con el medioambiente y las comunidades locales, el ministerio indica que se destinarán US$ 40 millones en los próximos 20 años para fortalecer relaciones comunitarias y US$ 5 millones para el programa Amazonía Viva, para la eliminación temprana de pasivos ambientales.
La propuesta también incluye la modernización de la infraestructura del campo, la incorporación de nuevas tecnologías y la creación del Centro de Investigación Petrolera.
El viceministro Ferreira explicó, de otro lado, que se definen los límites de precio entre US$ 30 y US$ 120 el WTI, y se determinan porcentajes de participación en crudo.
El reglamento establece que, si el WTI llega a US$ 30 o menos por barril, el Estado ecuatoriano recibiría 12,5% del volumen del crudo que se produzca en el campo, “porque la contratista requiere en ese momento más participación de crudo para recuperar sus inversiones y gastos operativos”.
Sin embargo, el funcionario aseguró que en la negociación no se llegó a ese punto, pues se acordó que sea de 19%. Si el precio del crudo llegara a US$ 120 o más, el Estado tendría una mayor participación, que podría hasta 26,5%.